miércoles 14 de octubre de 2009
Paloma quiero contarte*-
Como bien explican los integrantes del conjunto Cuncumén en su gira por la Unión Soviética, grabo por primera vez Paloma quiero contarte, dedicada a Joan Turner.
Al año siguiente en 1962 formo parte del disco El folklore de Chile Vol.9 de Cuncumén.
Ellos recuerdan sobre esta canción:
"Cuando fuimos en el año 1961 a Moscú, grabamos un programa para Radio Moscú, y fue la primera vez que Víctor grabo Paloma quiero contarte, que fue una canción que el compuso precisamente durante su gira para Joan, su futura esposa. Es una canción muy hermosa y es la primera grabación que Víctor hizo de ella".
Víctor interpretaba Paloma quiero contarte en sus recitales y por la radio, la grabo en disco. Y solo los amigos del autor sabían a quien estaba dedicada.
"Ella se llamaba Joan Turner, es inglesa... es lo mejor que me ha ocurrido en la vida: rubia, alta, delgada, ojos azules; es preciosa, yo la encuentro preciosa. Llego a Chile contratada por el Balet Nacional y se nos enredaron las vias. Es bailarina, profesora de balet y coreógrafa.
Paloma quiero contarte
Paloma quiero contarte
que estoy solo,
que te quiero.
Que la vida se me acaba
porque te tengo tan lejos,
palomita verte quiero.
Lloro con cada recuerdo
a pesar que me contengo.
Lloro con rabia pa' fuera
pero muy hondo pa' dentro,
palomita verte quiero.
Como tronco de nogal
como la piedra del cerro
el hombre puede ser hombre
cuando camina derecho,
palomita verte quiero.
Cómo quitarme del alma
lo que me dejaron negro,
siempre estar vuelto hacia afuera
para cuidarse por dentro,
palomita verte quiero.
Víctor Jara (1961)
martes 29 de septiembre de 2009
El derecho de vivir en paz*
El derecho de vivir en paz
El derecho de vivir
poeta Ho Chi Minh,
que golpea de Vietnam
a toda la humanidad.
Ningún cañón borrará
el surco de tu arrozal.
El derecho de vivir en paz.
Indochina es el lugar
mas allá del ancho mar,
donde revientan la flor
con genocidio y napalm.
La luna es una explosión
que funde todo el clamor.
El derecho de vivir en paz.
Tío Ho, nuestra canción
es fuego de puro amor,
es palomo palomar
olivo de olivar.
Es el canto universal
cadena que hará triunfar,
el derecho de vivir en paz.
Victor Jara-1970
miércoles 23 de septiembre de 2009
Ojalá-
Ojalá
Ojalá que las hojas no te toquen el cuerpo cuando caigan
para que no las puedas convertir en cristal.
Ojalá que la lluvia deje de ser milagro que baja por tu cuerpo.
Ojalá que la luna pueda salir sin ti.
Ojalá que la tierra no te bese los pasos.
Ojalá se te acabe la mirada constante,
la palabra precisa, la sonrisa perfecta.
Ojalá pase algo que te borre de pronto:
una luz cegadora, un disparo de nieve,
ojalá por lo menos que me lleve la muerte,
para no verte tanto, para no verte siempre
en todos los segundos, en todas las visiones:
ojalá que no pueda tocarte ni en canciones.
Ojalá que la aurora no dé gritos que caigan en mi espalda.
Ojalá que tu nombre se le olvide a esa voz.
Ojalá las paredes no retengan tu ruido de camino cansado.
Ojalá que el deseo se vaya tras de ti,
a tu viejo gobierno de difuntos y flores.
Silvio Rodríguez (1969)
Ojalá que las hojas no te toquen el cuerpo cuando caigan
para que no las puedas convertir en cristal.
Ojalá que la lluvia deje de ser milagro que baja por tu cuerpo.
Ojalá que la luna pueda salir sin ti.
Ojalá que la tierra no te bese los pasos.
Ojalá se te acabe la mirada constante,
la palabra precisa, la sonrisa perfecta.
Ojalá pase algo que te borre de pronto:
una luz cegadora, un disparo de nieve,
ojalá por lo menos que me lleve la muerte,
para no verte tanto, para no verte siempre
en todos los segundos, en todas las visiones:
ojalá que no pueda tocarte ni en canciones.
Ojalá que la aurora no dé gritos que caigan en mi espalda.
Ojalá que tu nombre se le olvide a esa voz.
Ojalá las paredes no retengan tu ruido de camino cansado.
Ojalá que el deseo se vaya tras de ti,
a tu viejo gobierno de difuntos y flores.
Silvio Rodríguez (1969)
jueves 21 de mayo de 2009
Caballo de Cartón
Canción editada en el disco Ruleta Rusa de 1984, dedicada a su primera mujer argentina, con quien se caso, para evitar dormir en el cuartel al regreso de su exilio en Londres, ya que tenia que cumplir con el servicio militar durante el día, obligatorio en esa época, semanas enteras solo se cruzaban durante la madrugada, ya que el trabajaba de noche en un periódico, mientras ella lo hacia en una oficina en el centro de Madrid.
A veces el la iba a visitar, de ahí Tirso de Molina, Sol, Gran Vía, Tribunal, estaciones de la Línea 1 de Madrid, que recorría Joaquín en el camino desde su casa, a la oficina de ella.
Sabina, alguna vez comento -“Cuando la grabé la estación de metro se llamaba José Antonio. Cuando salió a la calle ya se llamaba Gran Vía. Por unos meses mi canción se adelantó a su tiempo sin saberlo.”-
Cada mañana bostezas, amenazas al despertador
y te levantas gruñendo cuando todavía duerme el sol,
mínima tregua en el bar, café con dos de azúcar y croissant,
el metro huele a podrido, carne de cañón y soledad.
Tirso de Molina, Sol, Gran Vía, Tribunal,
¿Dónde queda tu oficina para irte a buscar?
Cuando la ciudad pinte sus labios de neón
subirás en mi caballo de cartón.
Me podrán robar tus días… tus noches no.
Que buena estás corazón, cuando pasas grita el albañil
el obseso del vagón se toca mientras piensa en tí,
la voz de tu jefe brama “estas no son horas de llegar”
mientras tus manos archivan tu mente empieza a navegar.
Tirso de Molina, Sol, Gran Vía, Tribunal,
¿Dónde queda tu oficina para irte a buscar?
Cuando la ciudad pinte sus labios de neón
subirás en mi caballo de cartón.
Me podrán robar tus días… tus noches no.
Ambiguas horas que mezclan al borracho y al madrugador,
danza de trajes sin cuerpo al obsceno ritmo del vagón,
hace siglos que pensaron: “las cosas mañana irán mejor”
es pronto para el deseo y muy tarde para el amor.
Tirso de Molina, Sol, Gran Vía, Tribunal,
¿Dónde queda tu oficina para irte a buscar?
Cuando la ciudad pinte sus labios de neón
subirás en mi caballo de cartón.
Me podrán robar tus días… tus noches no.
Joaquin Sabina (1984)
martes 14 de abril de 2009
14 de Abril
Plus Ultra14 de Abril de 1931, se proclama la Segunda Republica Española.
¨...El folklore de la primera República, resucitado, se atrevía, en rincones de cante jondo y tabernas ocultas, a agitar sus guitarras. Allí aprendí esta copla:
Republicana es la luna,
republicano es el sol,
republicano es el aire,
republicano soy yo.¨
R.A
Copla popular, atribuida con frecuencia a Rafael Alberti.
viernes 9 de enero de 2009
El pan nuestro*-

Poema de Cesar Vallejo el gran poeta peruano incluido en Los Heraldos Negros su primer libro de versos impreso en 1918, pero publicado en Julio de 1919 ya que el poeta quiso esperar el prologo de su amigo Valdelomar, quien murió en esos meses. El prologo previsto fue entonces sustituido por el escueto lema ¨Qui potest capere capiat (El Evangelio) ¨ (Quien pueda entender que entienda), que molesto en algunos ambientes.
EL PAN NUESTRO
Para Alejandro Gamboa*
Se bebe el desayuno... Húmeda tierra
de cementerio huele a sangre amada.
Ciudad de invierno... La mordaz cruzada
de una carreta que arrastrar parece
una emoción de ayuno encadenada!
Se quisiera tocar todas las puertas,
y preguntar por no sé quién; y luego
ver a los pobres, y, llorando quedos,
dar pedacitos de pan fresco a todos.
Y saquear a los ricos sus viñedos
con las dos manos santas
que a un golpe de luz
volaron desclavadas de la Cruz!
Pestaña matinal, no os levantéis!
¡El pan nuestro de cada día dánoslo,
Señor...!
Todos mis huesos son ajenos;
yo talvez los robé!
Yo vine a darme lo que acaso estuvo
asignado para otro;
y pienso que, si no hubiera nacido,
otro pobre tomara este café!
Yo soy un mal ladrón... A dónde iré!
Y en esta hora fría, en que la tierra
trasciende a polvo humano y es tan triste,
quisiera yo tocar todas las puertas,
y suplicar a no sé quién, perdón,
y hacerle pedacitos de pan fresco
aquí, en el horno de mi corazón...!
Cesar Vallejo 1918
* Amigo trujillano de Vallejo, aviador de profesión. Vivió luego en Paris.
EL PAN NUESTRO
Para Alejandro Gamboa*
Se bebe el desayuno... Húmeda tierra
de cementerio huele a sangre amada.
Ciudad de invierno... La mordaz cruzada
de una carreta que arrastrar parece
una emoción de ayuno encadenada!
Se quisiera tocar todas las puertas,
y preguntar por no sé quién; y luego
ver a los pobres, y, llorando quedos,
dar pedacitos de pan fresco a todos.
Y saquear a los ricos sus viñedos
con las dos manos santas
que a un golpe de luz
volaron desclavadas de la Cruz!
Pestaña matinal, no os levantéis!
¡El pan nuestro de cada día dánoslo,
Señor...!
Todos mis huesos son ajenos;
yo talvez los robé!
Yo vine a darme lo que acaso estuvo
asignado para otro;
y pienso que, si no hubiera nacido,
otro pobre tomara este café!
Yo soy un mal ladrón... A dónde iré!
Y en esta hora fría, en que la tierra
trasciende a polvo humano y es tan triste,
quisiera yo tocar todas las puertas,
y suplicar a no sé quién, perdón,
y hacerle pedacitos de pan fresco
aquí, en el horno de mi corazón...!
Cesar Vallejo 1918
* Amigo trujillano de Vallejo, aviador de profesión. Vivió luego en Paris.
martes 28 de octubre de 2008
Uno de Neruda-
Poema publicado en el extenso Canto General de Pablo Neruda, editado en México en 1950, pero que el poeta chileno comenzó unos 12 años antes en 1938. Es el décimo canto de los quince y 231 poemas que incluye el libro, titulado como El Fugitivo, que es su biografía de la persecución en la clandestinidad y canto de exaltación a la solidaridad del pueblo chileno.
La edición original del Canto General tuvo ilustraciones de los muralistas mexicanos Diego Rivera y David Alfaro Siqueiros.
VIII
AMO, Valparaíso, cuanto encierras,
y cuanto irradias, novia del océano,
hasta más lejos de tu nimbo sordo.
Amo la luz violeta con que acudes
al marinero en la noche del mar,
y entonces eres -rosa de azahares-
luminosa y desnuda, fuego y niebla.
Que nadie venga con un martillo turbio
a golpear lo que amo, a defenderte:
nadie sino mi ser por tus secretos:
nadie sino mi voz por tus abiertas
hileras de rocío, por tus escalones
en donde la maternidad salobre
del mar te besa, nadie sino mis labios
en tu corona fría de sirena,
elevada en el aire de la altura,
oceánico amor, Valparaíso,
reina de todas las costas del mundo,
verdadera central de olas y barcos,
eres en mí como la luna o como
la dirección del aire en la arboleda.
Amo tus criminales callejones,
tu luna de puñal sobre los cerros,
y entre tus plazas la marinería
revistiendo de azul la primavera.
Que se entienda, te pido, puerto mío,
que yo tengo derecho
a escribirte lo bueno y lo malvado
y soy como las lámparas amargas
cuando iluminan las botellas rotas.
Pablo Neruda
Saludos Nacho Cámpora-
La edición original del Canto General tuvo ilustraciones de los muralistas mexicanos Diego Rivera y David Alfaro Siqueiros.
VIII
AMO, Valparaíso, cuanto encierras,
y cuanto irradias, novia del océano,
hasta más lejos de tu nimbo sordo.
Amo la luz violeta con que acudes
al marinero en la noche del mar,
y entonces eres -rosa de azahares-
luminosa y desnuda, fuego y niebla.
Que nadie venga con un martillo turbio
a golpear lo que amo, a defenderte:
nadie sino mi ser por tus secretos:
nadie sino mi voz por tus abiertas
hileras de rocío, por tus escalones
en donde la maternidad salobre
del mar te besa, nadie sino mis labios
en tu corona fría de sirena,
elevada en el aire de la altura,
oceánico amor, Valparaíso,
reina de todas las costas del mundo,
verdadera central de olas y barcos,
eres en mí como la luna o como
la dirección del aire en la arboleda.
Amo tus criminales callejones,
tu luna de puñal sobre los cerros,
y entre tus plazas la marinería
revistiendo de azul la primavera.
Que se entienda, te pido, puerto mío,
que yo tengo derecho
a escribirte lo bueno y lo malvado
y soy como las lámparas amargas
cuando iluminan las botellas rotas.
Pablo Neruda
Saludos Nacho Cámpora-
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